32.2 F
New York
Thursday, January 20, 2022

Panel completa la hoja de ruta para la responsabilidad policial

Te puede interesar

- Publicidad -

HARTFORD.- Después de dos años de trabajo, el Police Transparency and Accountability Task Force aprobó por unanimidad un informe de 79 páginas, el martes pasado, que recomienda más capacitación para mejorar las relaciones entre la policía y la comunidad de discapacitados, más reclutamiento en comunidades diversas y más juntas de revisión de ciudadanos para examinar las acciones policiales.

Es una hoja de ruta integral que los miembros del grupo de trabajo esperan que sea implementada por la legislatura y los departamentos de policía en todo el Estado.

“Esto es solo el comienzo, no el final”, manifestó el presidente del grupo de trabajo, Daryl McGraw.

En algunos casos, las recomendaciones tendrían que implementarse a través de la legislación, en otros, dependería del Police Officer Standards and Training Council (POST) del Estado o de los departamentos de policía locales realizar cambios en las políticas.

Los miembros del grupo de trabajo planean permanecer disponibles para discutir las recomendaciones con los legisladores, el Police Officer Standards and Training Council, que establece las políticas estatales, y los jefes de policía para asegurarse de que se lleve a cabo la reforma.

“Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para llevarlo al siguiente paso”, indicó McGraw.

El grupo de trabajo fue formado por la ley de responsabilidad policial de 2019 principalmente para estudiar las interacciones entre la policía y la comunidad de personas con discapacidad.

Pero su trabajo se amplió cuando además se les encargó analizar un alcance más amplio de los problemas policiales después de que la muerte de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis provocara protestas nacionales y estatales en mayo de 2020.

Su misión culminó, el martes pasado, en un documento que brinda 21 recomendaciones sobre una variedad de temas, desde recomendar cómo financiar la incorporación de trabajadores sociales hasta proporcionar un marco para que los departamentos de policía contraten una fuerza laboral más diversa.

El grupo de trabajo se reunió mensualmente con subcomités que redactaron recomendaciones y luego buscó la opinión de todo el cuerpo. La información obtenida de varias sesiones de escucha pública también se consideró cuando se elaboraron las recomendaciones.

Hubo algunas conversaciones difíciles, expresó McGraw en una carta de apertura adjunta al informe.

“Muchos de ustedes compartieron historias que eran difíciles de escuchar pero necesarias para que todos las entendieran”, comentó McGraw sobre las familias que se acercaron para contar sus experiencias con la policía.

“Obtuvimos información sobre el impacto de las acciones de una persona cuando no se le brinda la capacitación adecuada y las herramientas necesarias para abordar una situación en la que la fuerza letal parece haber sido la única respuesta. Les agradezco su verdad y coraje para ser audaces frente a la adversidad”, agregó.

El grupo, que incluía a funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, miembros de la comunidad de personas con discapacidad y partes interesadas en el sistema de justicia penal, reconoció en el documento que la policía se ha sentido sitiada en los últimos años, lo que ha llevado a una resistencia a adoptar la reforma.

“Los departamentos y oficiales de policía tienden a presentar cualquier restricción o reforma a la autoridad y la autonomía como una amenaza grave para la seguridad pública y de los oficiales”, de acuerdo con el informe.

Para lograr la reforma, la cultura policial debe cambiar, según el informe.

La capacitación en intervención entre pares y el deber de intervenir brindaría a los oficiales más apoyo del personal de comando y compañeros de trabajo, para cumplir con sus requisitos legales para informar sobre comportamientos inapropiados o intervenir si un colega está usando fuerza excesiva, según el informe.

Otras recomendaciones se centran en cambiar algunas llamadas de ayuda al 911 con personas en crisis de la policía al 211, donde podrían conectarse con proveedores de salud mental.

La policía también debería recibir más capacitación sobre cómo tratar con personas en crisis y considerar contratar trabajadores sociales que puedan atender llamadas y proporcionar enlaces de seguimiento a los servicios, según el informe.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -spot_img

Ultimas noticias