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Friday, July 30, 2021

Trabajadores de la salud que no se les tomen huellas digitales pueden conservar sus trabajos

Pero no pueden brindar atención directa

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NEW HAVEN.- Los empleados de salud, a quienes no se les tomaron las huellas digitales como parte de una verificación de antecedentes requerida por el Estado, podrán mantener sus trabajos, pero se les prohibirá proporcionar atención directa a los pacientes hasta que se cumpla el mandato, informó el Departamento de Salud Pública de Connecticut.

Esto incluye a los empleados de los hogares de ancianos, atención médica domiciliaria, hogares de atención residencial, centros de vida asistida y otros entornos de atención médica.

El gobernador Ned Lamont suspendió la orden de que se tomen las huellas digitales a los trabajadores de esos sectores cuando la pandemia golpeó Connecticut.

Los empleados contratados desde el 23 de marzo de 2020 hasta el 19 de mayo de 2021 pudieron comenzar a trabajar sin completar esa parte de la verificación de antecedentes.

Se eliminó el requisito para evitar una mayor propagación del COVID-19, indicaron las autoridades.

La ley está diseñada para proteger a los residentes de los hogares de ancianos y a otras personas del personal potencial que tiene antecedentes de ciertos delitos violentos.

El Departamento de salud dijo anteriormente que los trabajadores que no se tomaron las huellas digitales antes del 20 de julio, cuando expiró la exención, serían despedidos.

La fecha límite generó preocupación entre los líderes sindicales, que pidieron que se pospusiera, y los operadores de los hogares de ancianos, que temían la escasez de personal.

Aproximadamente 7 mil 500 personas fueron contratadas mientras estaba en vigor la exención y, a principios de este mes, se habían tomado las huellas dactilares de más de 3 mil.

El Departamento de salud no proporcionó una estimación, el martes pasado, de cuántos trabajadores aún necesitan para completar el requisito.

En un memorando a los proveedores de atención médica, la Comisionada de Salud Pública en funciones, Deidre Gifford, escribió que, si bien la fecha límite no se retrasaría, el personal al que no se les tomaron las huellas digitales podría conservar sus trabajos, pero se les prohíbe brindar servicios de “acceso directo a la atención”.

El Departamento define el acceso directo a la atención como “acceso físico a un paciente o residente de un centro de atención a largo plazo que le brinda a un individuo la oportunidad de cometer abuso o negligencia contra o apropiarse indebidamente de la propiedad de un paciente o residente”.

“Al empleado se le pueden asignar otras tareas que no brindan acceso directo a los pacientes o residentes”, comentó Gifford.

El memorando se envió a los líderes de las agencias de atención médica domiciliaria, hogares de atención residencial, hogares de ancianos, hospitales de enfermedades crónicas, centros de vida asistida, agencias de cuidados paliativos e instalaciones de atención intermedia para personas con discapacidades intelectuales.

Un portavoz del Departamento de Salud precisó que, aunque el memorando citaba el cierre del 20 de julio como la fecha límite para tomar las huellas digitales o retirarse de la atención directa, la agencia la extendió hasta el viernes.

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