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Friday, July 30, 2021

Madre hispana se reúne con su bebé después de luchar contra el coronavirus

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Zully, una madre guatemalteca, que luchó contra el COVID-19, se reunió con su hijo recién nacido, Neysel, la semana pasada, después de que la maestra Luciana Lira lo cuidó durante más de un mes, mientras su familia se recuperaba del coronavirus. En la foto, Zully, Marvin y Junior, sostienen al bebé, de seis semanas de nacido. (Foto: John Moore).

STAMFORD.- Una madre hispana de esta ciudad, que luchó contra el COVID-19, se reunió con su hijo recién nacido, la semana pasada.

Declaró sentirse muy feliz y agradecida de por fin tener a su bebé en sus brazos.

Agradeció a la maestra Luciana Lira, maestra de su hijo mayor, que acogió al bebé después de que toda la familia se enfermó de coronavirus.

Luciana Lira, maestra de la Hart Magnet Elementary School, fue noticia el mes pasado por aceptar acoger a Neysel, después de que los médicos del Hospital de Stamford ayudaron a la madre a dar a luz mientras estaba hospitalizada por la enfermedad de COVID-19.

Después de pasar casi tres semanas en coma mientras luchaba contra la enfermedad, Zully, la madre, por fin se reunió con su hijo recién nacido.

“Cuando llegamos a la casa de Luciana y conocimos a toda su familia, todos estábamos profundamente emocionados”, declaró Zully.

“En ese momento, Luciana me dio a mi bebé y yo estaba muy feliz y muy agradecida con ella, su esposo y toda su familia. Son personas increíbles y le agradezco a Dios y le pido que siempre los mantenga en sus bendiciones”, declaró la madre hispana.

Zully, originaria de Guatemala, está buscando asilo en los Estados Unidos.

Los tres miembros de la familia, Zully, su esposo Marvin y su hijo de 7 años, Junior, se enfermaron con COVID-19, de acuerdo con Catalina Horak, directora de la organización sin fines de lucro Building One Community (B1C), un centro que ayuda a los inmigrantes.

Zully llamó a Luciana, la maestra de Junior, y le pidió que tomara la custodia temporal de Neysel después de que los médicos le informaron que necesitaría una cesárea de emergencia.

“Apenas podía hablar, de hecho no recuerda realmente que me llamó”, relató Luciana.

Los médicos le dijeron a la familia de Zully que planeaban dar de alta al bebé Neysel, aun cuando su padre estaba preocupado de que él y Junior también tuvieran la enfermedad.

Preocupado porque la enfermedad pudiera afectar al bebé, debido a su asma, Luciana dijo que fue con Marvin a recoger al recién nacida del hospital y llevarlo a su casa.

“Estaba muy asustada porque yo no tenía derecho de llevar al bebé a mi casa. Planeaba mantenerlo allí durante uno o dos días, pero Marvin y Junior dieron positivo y desarrollaron síntomas, por lo que el bebé se quedó conmigo por más tiempo”, declaró Luciana.

“El esposo de Zully y su hijo de 7 años tuvieron casos muy leves. Su esposo tuvo pérdida de sabor y de olor”, manifestó Horak.

Pero la enfermedad de Zully fue mucho más grave y requirió que fuera tratada en coma durante casi tres semanas después de que Neysel naciera el 2 de abril pasado.

Luciana dijo que los médicos le dijeron que preparara a la familia en caso de que Zully no se recuperara.

Los médicos temían que ella no viviera lo suficiente como para recibir un tratamiento de plasma para ayudar a su cuerpo a combatir la enfermedad, declaró Horak.

Pero una vez que lo hizo, Zully comenzó a recuperarse, incluso cuando partes de su memoria se perdieron. Cuando despertó, Zully no reconoció a su esposo, comentó Horak.

“Va a requerir mucha terapia física”, agregó.

“Estamos agradecidos por haber ganado esta batalla y profundamente agradecidos con Dios y con tantas personas que nos han apoyado”, expresó Marvin en un video filmado por Horak el sábado pasado.

Junior, que conoció a Luciana a través de su clase de inglés como segunda lengua, dijo en otro video que estaba “muy feliz de tener a mi hermano pequeño en casa y estoy muy feliz porque ganamos esta batalla”.

Horak precisó que Zully fue dada de alta del hospital para recuperarse en su casa del COVID-19.

Los médicos no estaban preocupados por Marvin y Junior, porque el caso de ambos es leve, pero temían que el bebé diera positivo y la familia quería mantenerlo a salvo.

Durante seis semanas, Neysel se quedó con Lira y su familia. El bebé dormía durante el día, a veces en el regazo de Luciana mientras asistía a las reuniones de la facultad a través del programa de video Zoom, sin el conocimiento de sus compañeros de trabajo.

Los funcionarios de salud de Stamford querían que cada miembro de la familia diera negativo antes de que el bebé regresara a casa.

El jueves pasado, llegó la prueba negativa final para el hijo de 7 años de la familia.

“En el momento en que obtuvieron todos las pruebas negativas que necesitábamos, nos pusimos en marcha”, y la familia se reunió con el bebé”, finalizó Horak.

 

 

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