|
Por JAMES KLEIN (Especial paraEL SOL News)
En los últimos años la industria turística en Colombia ha mostrado una franca recuperación. Por ejemplo, en 17,6 por ciento aumentó el número de ciudadanos extranjeros que ingresó por vía aérea a Colombia entre enero y abril de este año, en comparación con la cifra del mismo período de 2006, informó este viernes el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Por países de origen, el mayor número de visitantes provenía de los
Estados Unidos, con una participación del 20,3 por ciento.Un mecanismo
que viene dando buenos resultados en turismo es el de lograr que cada
vez lleguen más cruceros a las costas colombianas. Entre enero y abril
llegaron 39, cuatro más que en igual período de 2006. Esta cifra
equivale a 45 mil 116 viajeros, frente a 31 mil 299 de un año atrás.En
este punto, la ciudad del Costa caribe, Cartagena de Indias, se
mantiene como el puerto más apetecido, pues de las 39 embarcaciones
mencionadas, llegaron 30 a sus costas. A Santa Marta arribaron siete y
a San Andrés dos.Uno de los hechos más destacados este año fue el
regreso a Colombia, más exactamente a Cartagena, de la cadena Royal
Caribbean International, una de las empresas más importantes del sector
a nivel mundial. Al puerto de Cartagena arribó el barco Radiance of the
Seas, transportando en su interior a 2 mil 500 turistas extranjeros,
que permanecieron durante 8 horas en la ciudad, disfrutando actividades
turísticas, artísticas y culturales. El Radiance of the Seas es la
primera de las 36 embarcaciones de Royal Carib-bean que arribarán a
Carta-gena entre abril de 2007 y mayo de 2008. El barco tuvo como
puerto de salida Fort Lauderdale, en La Florida, y su itinerario
incluye Montego Bay, Jamaica; Cartagena, Colombia; el Canal de Panamá,
y Huatulco, Acapulco, Puerto Vallarta y Cabo San Lucas, México, antes
de llegar a la ciudad de San Diego, Cali-fornia, en Estados Unidos.
Cartagena de Indias es una ciudad que desde sus inicios hasta hoy ha
influido notablemente en los hechos de Colombia. En tiempos
precolombinos habitaban en sus costas indios guerreros de la raza
Caribe que habrían de darles problemas a más de una expedición
colonizadora que se atreviera a desembarcar en sus playas.Le tocó
entonces el honor de la fundación al madrileño Don Pedro de Heredia, el
1 de junio de 1533, con el nombre de "Cartagena de Poniente", para
diferenciarla de "Cartagena de Levante", en España, ambas con bahías
similares. La naciente población sería blanco de la codicia de
invasores ingleses y franceses, y es que su calidad de puerto negrero y
comercial la hacía muy atractiva a ojos foráneos. Por lo tanto su
protección y defensa eran más que urgentes, comenzando en pleno siglo
XVI con el Fuerte del Boquerón (donde hoy está el Fuerte del
Pastelillo). Luego vendrían, poco a poco, las diferentes
fortificaciones que rodearían a la ciudad de acuerdo a las exigencias y
la evolución del arte militar en los siglos XVII y XVIII. Sin embargo,
no por esto la ciudad se salvaría de arrasadoras invasiones como la del
Barón de Pointis en 1697, que la dejó arruinada.El 11 de noviembre de
1811 se firmaría el Acta de Independencia Absoluta de España,
comenzando con esto 10 largos años para lograr la emancipación
definitiva. De los muchos bloqueos y sitios que sufrió la Villa de
Heredia, cabe destacar el impuesto por Pablo Morillo, El Pacificador,
en 1815, quien tenía el objetivo de recuperar esta importante plaza
para la Corona Española. "Cartagena de In-dias, Ciudad Heroica", fue el
título que se ganaría luego de soportar más de tres meses de intenso
cerco.En la época republicana la ciudad entraría en un largo período de
estancamiento, producto de su pérdida de interés estratégico y
comercial. Se puede citar a Rafael Núñez, cartagenero que durante esta
época de "recesión" de Cartagena de Indias, fuera elegido Pre-sidente
de la República en cuatro ocasiones, dirigiendo los destinos de la
Nación desde la Heroica, como en la Colonia lo hicieran algunos
virreyes.El renacer de Cartagena de Indias como ciudad determinante en
Colombia se da entrado el Siglo XX con la reactivación de su economía,
cuando su historia y sus leyendas son sólo recuerdos del pasado
glorioso de una ciudad turística que recibe el Siglo XXI llena de
esperanzas y sueños para el futuro.
|