|
Por TODD PITMAN
DAKAR — El gobierno de Sudáfrica levantó el
pasado jueves una prohibición de cazar elefantes impuesta hace 13 años, una
acción que causó indignación en los defensores de los animales y en grupos
ecológicos pues podría alentar a los cazadores a matar a los paquidermos para
quitarles los colmillos.
Los elefantes, en una época al borde de la
extinción en ciertas partes de Sudáfrica, están prosperando. Se estima que su
población crece a un promedio de más del 5% anual, gracias a una industria de
los parques nacionales bien administrada.
Las autoridades sudafricanas han anunciado
que desean controlar la población de elefantes. Según funcionarios
sudafricanos, los elefantes no tienen depredadores, y pueden convertir bosques
en pastizales en pocos años si no se frena su expansión.
Sin embargo, los grandes mamíferos no han
tenido mucha suerte en otras partes de Africa, y grupos de defensa del ambiente
dicen que el cese de la moratoria por parte de Sudáfrica tendrá repercusión en
otras partes del continente.
Por ejemplo, en el Parque Nacional de
Virunga, en el Congo, país asolado por la guerra, 14 elefantes han sido muertos
desde mediados de abril por soldados, milicianos y aldeanos. Se trata de un
incremento de la caza ilegal que "forma parte de una extendida matanza a
través de la cuenca del Congo", en el centro de Africa, según Emmanuel de
Merode, director del grupo de conservación WildlifeDirect.
De Merode denunció que el aumento de la
matanza de elefantes "está siendo impulsado por sucesos en la escena
internacional: la liberalización del comercio de marfil, impulsado por
Sudáfrica, y la presencia cada vez más grande de agentes chinos en el terreno,
que satisfacen una gran demanda local para el marfil en su país de
origen".
|