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Expertos ofrecen consejos sobre cómo
aprovechar la Internet
(HealthDay News)- La Internet ofrece una confusa variedad de
información sobre la salud. Sea lo que sea de lo que usted sufra, seguro que
alguien ha publicado algo al respecto en la red.
Pero toda esa información puede llevar a
una sobrecarga o peor. Usted podría terminar haciéndole caso a algo que no debe
y recibiendo consejos bastante malos.
"Hay mucha charlatanería en la
red", afirmó Don Powell, presidente y director ejecutivo del American
Institute for Preventive Medicine. "Hay muchos sesgos en la red. La red
está simplemente llena de mala información e información muy obsoleta".
Un buen consejo es limitarse a sitios que
terminen en ".edu," ".gov" o ".org", señaló
Powell. Eso significa que el sitio es administrado por una escuela, una agencia
gubernamental o una organización sin fines de lucro y por lo tanto es menos
probable que presente un punto de visa sesgado, a diferencia de algunos sitios
".com", los comerciales.
Powell apuntó que otra buena manera de
juzgar un sitio es ver si ha sido acreditado. Mencionó dos grupos que
participan activamente en la certificación de sitios como precisos y
actualizados, URAC y Health on the Net (HON).
"Le pedimos a la gente que cuando
busque en la red se asegure de que el sitio esté acreditado", apuntó.
"Es una buena manera de determinar la confiabilidad".
Los sitios web publicados por compañías o
individuos pueden contener algunos buenos consejos, pero los consumidores de
salud deben tener más discernimiento al usarlos, recomendó el Dr. Jim King,
médico familiar de Selmer, Tennessee, y presidente de la American Academy of
Family Physicians.
En primer lugar, revise quién paga por la
información que usted está viendo. Los anuncios que respaldan un sitio pueden
dar pistas sobre posibles sesgos, aseguró King. "Según la publicidad, se
podría determinar si está sesgado de una manera u otra", dijo.
El propietario del sitio también puede ser
una pista. Por ejemplo, ¿es la información presentada por una compañía
farmacéutica? "Claramente, hay un sesgo hacia el uso de sus propios
fármacos", advirtió Powell.
Powell también recomienda cerciorarse bien
de cuándo se actualizó la información por última vez. "En el sector de la
salud, la información cambia de manera constante", dijo. "Hay que
asegurarse de que sea precisa y actualizada".
Por ejemplo, un sitio web que aconseje usar
ipecacuana para provocar vómitos después de que alguien ha ingerido veneno
contradice el más reciente consejo de la American Academy of Pediatrics, que
hace poco aconsejó no hacerlo, señaló Powell. Además las directrices para
evaluar la presión arterial cambiaron recientemente. Alguien que use
información obsoleta podría estar en peligro y no saberlo.
La American Academy of Family Physicians
provee una lista de comprobación rápida para ayudar a determinar el valor de un
sitio:
¿Quién redactó la información? Los sitios
web sobre salud con frecuencia publican información de otras fuentes. Esas
fuentes originales deben ser claramente mencionadas.
Si un profesional de la atención de salud
no redactó la información, ¿fue esta revisada por un médico o experto médico?
Si la información contiene alguna
estadística, ¿provienen las cifras de una fuente confiable?
¿Parece algo que está en el sitio una
opinión y no un hecho? Si es así, ¿proviene la opinión de una persona u
organización calificada?
Como prueba final, King recomienda salir de
la red y conversar sobre lo que ha leído con su propio médico.
"Antes de tomar medidas en base a
cualquier cosa, plantéeselo a su médico para que lo revise", enfatizó.
"Usted puede educar a su médico sobre las páginas que tienen buenos datos,
y él también tiene la oportunidad de decirle que en realidad se trata de algo
que no es preciso. Pueden aprender el uno del otro".
King ha visto el impacto de la información
de salud de la Internet en su propio consultorio. Por lo general ha sido
positivo.
"Ayuda a educar a mis pacientes y
dirigir sus preguntas", dijo. "Con las limitaciones que tenemos
ahora, [los médicos] no podemos pasar tanto tiempo con los pacientes como
antes. De esta manera, pueden llegar bien informados y listos para conversar
sobre su afección. Al final de la consulta, a veces les digo que consulten un
sitio web para más información".
Powell mencionó varias cosas para las que
los sitios web de medicina son magníficos, como ayudar a los consumidores a
decir cuándo deben consultar a un médico, darles información sobre la elección
de un médico adecuado, mostrarles cómo evaluar los tratamientos que reciben, y
sugerir preguntas para hacer sobre un procedimiento o cirugía invasivo.
Pero al final, aseguró King, su médico
siempre podrá ofrecer la mejor evaluación de su salud.
"Creo que la computadora y la Internet
son una excelente herramienta", dijo. "Pero eso es todo. No remplaza
la relación entre el médico y el paciente. No piense que esto puede convertirse
en un remplazo de su proveedor de atención de salud".
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