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Nueva York, (EFE).- Inmigrantes y
activistas levantaron el pasado 1 de mayo su voz en Nueva York, día internacional de los
trabajadores, para reclamar, desde un alto a las deportaciones, mejores
condiciones de vivienda y educación, y por la muerte del afroamericano Sean Bell
a manos de la policía de esta ciudad. Varios grupos, en un número mucho
más reducido que el año pasado y convocados por la Coalición 1 de Mayo, se
unieron en la histórica plaza de Union Square
en Manhattan, donde protestaron,
como en años anteriores, contra Inmigración por las redadas contra
indocumentados.Portando pancartas con mensajes de "Alto a las redadas",
"Alto al terror de la Policía y de Inmigración" y "Derecho de los inmigrantes
son derechos de los trabajadores" emigrantes de todas partes, pero en su mayoría
latinos, se congregaron en Union Square, desde donde partieron hasta la sede de
Inmigración, donde realizaron otra protesta.
Entre los asistentes estaba
el ecuatoriano Miguel Rodríguez, de 48 años, un limpiador de zapatos y ahora
desempleado por razones de salud.
Rodríguez dijo a Efe que acudió hoy a
la manifestación "por el problema del abuso contra los inmigrantes, no nos dejan
trabajar en paz".
"No hacemos nada malo, sólo ganar el dólar para llevar
comida a la mesa de nuestra familia y esta es una buena oportunidad protestar",
afirmó Rodríguez, quien vive en Nueva York con su esposa y dos hijas de 18 y 14
años nacidas en este país.
El ecuatoriano señaló además que si no puede
trabajar ahora es porque sus problemas de salud fueron ocasionados por haber
trabajado como voluntario en la limpieza tras los atentados de las torres
gemelas.
"Ahora estoy enfermo por los químicos y no nos quieren ayudar.
Tengo problemas respiratorios. De noche, tengo que usar una máquina para
respirar", agregó.
Rodríguez, que emigró hace 20 años a Nueva York y que
admite también está bajo tratamiento sicológico por la depresión que le ha
causado los problemas de salud, portaba dos banderas "la de EEUU por mis hijas
que nacieron aquí y la de Ecuador por mi".
Representantes de sindicatos,
entre éstos, el que afilia a los 22.000 trabajadores de supermercados, un gran
número de ellos hispanos, también dijeron presente "en contra de lo que pasa"
con los inmigrantes indocumentados.
"En cualquier lugar que vamos,
hacemos producir a este país", dijo Rafael Hernández, miembro del
sindicato.
Mientras que otros aprovecharon la ocasión para manifestarse
en contra de la decisión de un juez la pasada semana de no culpables contra
cuatro policías que fueron enjuiciados por la muerte del afroamericano Sean
Bell, horas antes de que se casara.
Los manifestantes, en su mayoría
jóvenes, portaban pancartas con la foto de Bell y gritaban la consigna de
"queremos justicia".
Los tres policías de la ciudad fueron absueltos el
viernes por la muerte a balazos de Bell en 2006, frente a un club nocturno donde
acababa de salir de su despedida de soltero, en un incidente en que la policía
presuntamente disparó 50 balazos.
Otro grupo de trabajadores, del grupo
"Break The Chains Alliance" protestó contra la ley que penaliza a los patronos
que contraten inmigrantes, mientras que "Se hace camino al andar" marchó desde
Brooklyn a Manhattan, sobre el puente que une ambos condados, en reclamo de
igual acceso a educación universitaria para los indocumentados.
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