Quito, (EFE).- Alrededor de 15.000 personas
participaron hoy en la marcha del 1 de Mayo en la capital ecuatoriana en la que
expresaron su rechazo a la subcontratación laboral y el trabajo por horas,
aunque con notorias divisiones entre las agrupaciones sindicales.
La marcha de los trabajadores comenzó en el
denominado Parque de El Ejido, en el centro-norte de Quito, y se concentró
en
la Plaza San Francisco, en el centro histórico de la capital, donde se
repitieron consignas contra los empresarios que apoyan la subcontratación.
El festejo por el 1 de Mayo coincide con la
eliminación este miércoles en la noche, por parte de la Asamblea Constituyente
de Ecuador, de la tercerización o subcontratación laboral, que permitía a las
empresas contratar firmas que proveían de mano de obra barata.
Con 95 votos, de los 130 asambleístas que
integran la Constituyente, el foro aprobó un mandato, con fuerza de ley, que
elimina la subcontratación laboral y el denominado "trabajo por
horas".
Mecías Tatamuez, presidente del Frente
Unitario de Trabajadores (FUT), que agrupa a los empleados sindicados en el
país, aseguró que aún deben revisar el reglamento del nuevo mandato expedido
por la Asamblea.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa,
criticó duramente a los sindicatos estatales al considerar que gozan de
demasiados privilegios en detrimento de la mayor parte de los ecuatorianos.
En su discurso al término de la marcha,
Tatamuez pidió que no se "satanice" a los sindicatos y aseveró que
mantendrán el diálogo para tratar de defender los derechos laborales.
Criticó el modelo neoliberal, pidió unidad
a los grupos de izquierda y en medio de evidentes problemas internos entre los
propios sindicatos, exigió unidad para poder formar un frente común de defensa
de los intereses laborales.
Pidió a sus compañeros "poner el
hombro" y aupar un "diálogo social y no de sordos", al tiempo de
exigir que se presenten denuncias en caso de que por el mandato de la Asamblea
se produzcan despidos de las empresas subcontratistas.
En ese sentido demandó del Gobierno más
inspectores de trabajo para que controle que no se produzcan despidos y se vele
por los derechos de los trabajadores.
La marcha, que fue pacífica, se caracterizó
también por consignas contra Estados Unidos y se repitió el rechazo a la
presencia de soldados estadounidenses en la Base de Manta, en el oeste de
Ecuador, donde operan contra el narcotráfico en la región.
Correa anunció que no renovará el convenio
de la Base de Manta, que vence el próximo año, que es considerado por los
trabajadores, entre otros sectores, como una violación de la soberanía.
Los sindicatos también se manifestaron
contra el presidente colombiano, Álvaro Uribe, al que recordaron con pancartas
en la que, con montajes fotográficos, lo representaron como Hitler con la
leyenda "la lucha de los pueblos no es terrorismo".
Los empleados del sector eléctrico
participaron en la marcha con una inmensa pancarta, que cubría un camión, y que
era la bandera de Ecuador con la fotografía de Correa, con rostro severo,
estrechando la mano de Uribe en la Cumbre de Río de República Dominicana.
La fotografía, que en su momento fue
portada de varios diarios locales e internacionales, se captó después de que
Correa asegurara que no olvidará la violación territorial colombiana.
El pasado 1 de marzo, se realizó una
operación militar colombiana contra un campamento de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC), en el que murieron 26 personas, entre ellas
el portavoz internacional de esa guerrilla, "Raúl Reyes".
En la marcha por el 1 de Mayo participaron
jubilados, grupos de mujeres, grupos culturales, partidarios del Gobierno y
estudiantes, entre otros, y se repitió con menor acogida en otras ciudades de
Ecuador.
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