La Paz, (EFE).- Las empresas petroleras y
la telefónica nacionalizadas hoy por decreto por el presidente de Bolivia, Evo
Morales, prefieren por ahora guardar silencio hasta que concluyan sus
evaluaciones sobre esa decisión, señalaron a Efe varias fuentes.
"Mañana haremos una evaluación de la
situación", comentó escuetamente Juan Callaú, gerente de Relaciones
Institucionales
de la petrolera Chaco, filial de Panamerican Energy (del grupo
British Petroleum).
Por su parte, una portavoz de la
transportadora de hidrocarburos Transredes, participada por la británica
Ashmore y la anglo-holandesa Shell, indicó que la empresa está analizando la
decisión "soberana" del Gobierno y, mientras, continúa operando
"con normalidad".
Con los decretos promulgados por Morales en
un acto multitudinario en la Plaza Murillo de La Paz, la estatal Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) pasa a controlar el 50 por ciento más
uno de las acciones de Chaco y de Transredes.
Además, el Estado es desde hoy dueño del
cien por cien de las acciones de la Compañía Logística de Hidrocarburos de
Bolivia (CLHB), encargada del almacenaje de carburantes, que estaba
completamente en manos de inversores peruanos y alemanes.
Los anuncios hechos hoy por el mandatario
coinciden con el segundo aniversario de la nacionalización de los hidrocarburos
que él mismo decretó el 1 de mayo de 2006 y que, para sus críticos, es una
simple reforma tributaria.
Morales también emitió otro decreto para
recuperar el control de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel),
participada en un 50 por ciento por la multinacional italiana Telecom y en un
47 por ciento por el Estado boliviano.
Según la radio Erbol, fuentes de Entel
dijeron que, por el momento, no van a hacer ningún comentario sobre esa
decisión del Gobierno.
La portavoz de Transredes detalló a Efe que
la policía custodia desde anoche las instalaciones de la compañía en la región
oriental de Santa Cruz.
Sin embargo, las Fuerzas Armadas no han
recibido "ninguna instrucción" para proceder al resguardo militar de
los campos e instalaciones de las firmas recuperadas, a diferencia de lo
ocurrido en otras nacionalizaciones que ha llevado a cabo Morales desde 2006,
sostuvo a Efe un portavoz del Ejército.
Mientras, el jefe de los diputados de la
alianza opositora de derecha Poder Democrático y Social (Podemos), Antonio
Franco, calificó de "preocupante" que Morales siga "insistiendo
en gobernar el país por decreto".
"No es una señal demócrata ni da
seguridad jurídica", denunció Franco en una entrevista con la radio Erbol
y agregó que medidas como las de hoy pueden tener una "repercusión
negativa" sobre futuras inversiones en Bolivia.
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