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Por: Isaí Tejeda Vallejo
Decepción y mucho coraje, eso es lo que
todos los jaliscienses estamos sintiendo en estos momentos acá en Jalisco. Y es
que hace un mes, el gobernador de Jalisco Emilio González, hizo público un
donativo por 90 millones de pesos (poco mas de 8 millones de dólares) para la
construcción de un templo católico, el santuario de los mártires. Este tipo de
donativos, no son nuevos, pues el actual gobernador donó meses atrás 67
millones a la empresa televisa, 3 millones a la empresa
TVazteca, 12 millones
para la realización de una telenovela, y ahora 90 millones más a las arcas de
la Iglesia católica.
Ante esta serie de donativos absurdos,
muchos ciudadanos se manifestaron en las calles de Guadalajara, otros mas
pusieron su queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos sumando mas de
4,000 firmas, líderes de opinión, empresarios y académicos, reprobaron este
tipo de donativos que se pudieran aprovechar mucho mejor en las carencias que
tiene la ciudad y el estado.
Pues bien, el punto culminante fue la
semana pasada, cuando en una cena con el banco de alimentos de la iglesia
católica y estando presente el cardenal de Guadalajara, el gobernador una vez
más donó 15 millones de pesos y dijo: “ lo que algunos pocos andan diciendo a
mi me vale madre” y posteriormente
enfatizó: “digan lo que quieran, perdón
señor cardenal, Chingu…. a su madre”.
Esto ha generado una serie de
manifestaciones públicas de todo tipo, el pasado fin de semana en una marcha
por el centro de la ciudad, cerca de 3,000 personas se manifestaron y gritaban
consignas como: ¡Aleluya, aleluya, ching.. a la tuya!, ¡Emilio ratero, regala
tu dinero!, ¡Emilio ratero, borracho y majadero!, así mismo, pancartas que
exigían la renuncia o destitución del gobernador.
Por otra parte, líderes de opinión,
columnistas, comentaristas de noticias, empresarios y en general todos los
ciudadanos, de una u otra forma hemos venido manifestando nuestra total
inconformidad con estas acciones del gobernador, el cual pasó del cinismo y la
desvergüenza a la ofensa y al insulto.
Es una lástima que un gobernante que llegó
al gobierno gracias a los votos de los ciudadanos, ahora se dedique a regalar
el dinero de nuestros impuestos, y
todavía se atreva a insultar de esta manera a los jaliscienses. Ningún otro
gobernante, de ningún otro partido político, había insultado a los ciudadanos
de esta manera tan cínica y vulgar.
El actual gobernador del partido del PAN,
ha olvidado por completo las sesiones de estudio de la biblia que el año pasado
se llevaron a cabo en su propia casa, tal vez ha olvidado los principios
humanistas que tanto presumen los miembros de su partido, ¿esta es la educación
de un “católico practicante” como muchas veces se declaró él mismo?.
Nos queda muy claro que el gobernador no
sabe lo que significa administrar y gobernar los bienes públicos en beneficio
de los ciudadanos, tenemos claro que no es con mentadas de madre la manera en
la que se resuelven los problemas de Jalisco. Con estas acciones lo único que
ha ganado es el repudio y descredito de los ciudadanos, por mas católico o
panista que seas, evangélicos, cristianos o miembros de otros partidos, pobres
o ricos, empresarios o trabajadores, estas acciones nos han insultado como
ciudadanos, nos sentimos ofendidos, traicionados y muy indignados ante este
tipo de gobernantes despóticos.
Lo único que nos queda por hacer es
compartir el grito de muchos: Aleluya,
aleluya, ching… a la tuya.
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