Lima, (EFE).- El Gobierno de Perú dificulta
la presencia de gobernantes extranjeros en los actos de la Cumbre Social de los
Pueblos, la alternativa al encuentro de líderes de América Latina, el Caribe y
la Unión Europea (ALC-UE), que acogerá Lima el 16 y 17 de mayo próximo,
reiteraron hoy responsables de la organización.
En una reunión con la prensa extranjera
afincada en Lima, los coordinadores de la cumbre alternativa, Rosa Guillén y
Miguel Palacín, señalaron que el Ejecutivo, después de tacharlos de
"violentistas o terroristas", ahora no "ofrece garantías" y
carece de "voluntad" para asignar un lugar apropiado para que los
mandatarios puedan participar en los actos de este foro social.
También lamentaron que estas acusaciones
hayan derivado en "presiones políticas sobre entidades públicas y
privadas" que han impedido designar una sede para la Cumbre Social y
garantizar así "la seguridad que requieren los jefes de Estado y la
sociedad civil" que participen en la reunión alternativa.
Palacín explicó que la organización del
encuentro espera contar con la presencia de los presidentes de Bolivia, Evo
Morales; Venezuela, Hugo Chávez; y Ecuador, Rafael Correa, en el "acto de
masas" previsto para el 16 de mayo, así como de Raúl Castro y el
recientemente electo presidente de Paraguay Fernando Lugo, quienes no han
confirmado su participación.
"El Gobierno no quiere que la sociedad
civil se junte, discuta, analice y plantee soluciones. Que somos críticos al
proceso sí, que queremos más transparencia, información y participación, sí,
pero eso no amerita que en un país democrático no podamos tener diversidad de
ideas", afirmó Palacín.
La Cumbre Social de los Pueblos convocará
entre el 13 y el 16 de mayo a unos 2.000 representantes de grupos sociales y
asociaciones civiles de América Latina y Europa que participarán en una serie
de talleres y debates en temas como el cambio climático o la cooperación al
desarrollo con la intención de plantear una alternativa a las discusiones que
se mantendrán en la reunión oficial.
Asimismo, está previsto que se desarrolle
un "tribunal ético que juzgará a grandes multinacionales europeas que han
afectado el medio ambiente y la vida de la gente de América latina",
señaló Palacín.
Este tribunal, que estará compuesto por un
jurado internacional, entre los que se encuentra el premio Nobel argentino
Adolfo Pérez Esquivel, verá en audiencia demandas de poblaciones afectadas por
la acción de grandes corporaciones y entregará un veredicto final.
Entre otras, serán juzgadas las empresas la
española Unión Fenosa, la hispano argentina Repsol-YPF, la finlandesa Botnia,
la alemana Bayer o la británica Shell.
Por su lado, el ministro peruano de
Exteriores, José Antonio García Belaúnde, negó hoy que exista algún problema
con la Cumbre paralela, "salvo que los organizadores no han encontrado el
local apropiado y esperan que el Gobierno se los dé", en declaraciones a
la Cadena Peruana de Noticias (CPN).
"El Gobierno está dispuesto a
facilitarles seguridad" y a transmitir las conclusiones de su encuentro al
foro oficial, aunque no "a buscar local para ellos", puntualizó el
jefe de la diplomacia peruana.
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