|
(EFE).- La lucha contra la obesidad entre los hispanos requiere la puesta en práctica de programas de salud integrales para que las familias afronten el reto de resolver uno los grandes problemas de la comunidad latina, según coinciden varios especialistas.
De acuerdo con estudios del doctor Stan
Bassin, investigador médico de la Universidad de California en Irvine,
un 65 por ciento de los latinos adultos en Estados Unidos sufre de
sobrepeso. De ese total, el 35 por ciento está ubicado en el suroeste
del país.Esta tendencia es traspasada a través de generaciones en una
mezcla de carencias educativas, sociales y financieras.
Otro dato
significativo es del Centro de California para la Defensa de la Salud
Pública que indica que en tres años el sobrepeso en los niños aumentó
un 6 por ciento, siendo los niños y adolescentes de origen latino los
más afectados.Justamente ese segmento de la población latina es el de
mayor crecimiento en Estados Unidos, con lo que tiende a acrecentarse
el problema de la obesidad entre los hispanos.
"Muchos niños no tienen suficientes calorías, no están creciendo bien,
lo cual tiene relación directa con un cierto estilo de alimentación",
afirmó la doctora Patricia Riba, pediatra de la Clínica Comunitaria de
Huntington Beach, al sur de California.
Al observar los altos índices de malnutrición en su práctica médica
diaria, Riba creó el Club de Salud Dra. Riba, un programa de salud
mediante el cual un equipo compuesto por un dietista, un experto en
entrenamiento físico, una trabajadora social y la pediatra Riba, tratan
a niños que sufren problemas de sobrepeso.
Riba descubrió que sus pacientes, la mayoría inmigrantes mexicanos,
carecían del ambiente adecuado para ofrecer a sus hijos una
alimentación equilibrada.
Encontró que los mismos padres de familia carecen de una alimentación
adecuada y la familia completa practica poco ejercicio físico.
"Por ejemplo, una de mis familias con hijos con sobrepeso vivían en un
garaje y no tenían ni suficientes recursos ni el espacio para un
refrigerador, por lo cual alimentaban a sus hijos con comidas rápidas",
comentó la doctora.
En ese caso particular, el Club de Salud logró encontrar a la familia
una vivienda apropiada, con refrigerador, además de orientarla a asumir
hábitos alimenticios y de ejercicio físico que han mejorado la salud de
sus integrantes.
De su experiencia, Riba y su equipo han descubierto lo que ella llama
"el secreto alimenticio", que consiste en que los padres de familia
ofrezcan a sus hijos una variedad de frutas, vegetales, granos enteros
y productos lácteos.
La idea es colocar los alimentos sobre la mesa de una forma atractiva para los niños.
Se recomienda que los padres sirvan tres comidas y dos a tres meriendas
al día, incluyendo frutas y vegetales y agua pura o agua con pedazos de
fruta, sin azúcar.
La experta asegura que debido a la escasa educación nutricional los
padres limitan la oferta de comidas, lo que por lo regular da lugar a
un juego de poder de los niños y jóvenes, difícil de controlar por
parte de los adultos.
"Hay que dejar a los niños solos, que disfruten su comida sin entrar en
las muy famosas negociaciones y amenazas", dijo la especialista.
La doctora asegura que cuando los niños ven la variedad de alimentos,
se aplica lo que en medios académicos se conoce como la regla 15-15.
Es decir, muchos niños escogen al principio los alimentos con sabores
conocidos y durante unas 15 veces consecutivas repiten esa selección
hasta que deciden probar otro sabor.
"Con el acceso a una variedad de comidas se reducen los riesgos de
sobrepeso, padecimiento de enfermedades cardiovasculares, diabetes,
cáncer y otras", dijo la especialista.
Como medida preventiva, la experta sugiere a los padres que lleven a
sus hijos a la consulta médica para un registro de su crecimiento.
"Si los padres son altos se espera que los hijos crezcan más altos y
pesados, si los padres son de complexión pequeña, los hijos deben
también seguir su misma complexión", dijo.
Si el peso y la altura de los niños se sale de esos parámetros hay una inclinación hacia el sobrepeso.
El programa de la doctora Riba ha tenido tal éxito que ha sido invitada
a aplicarlo en el nuevo centro de salud y bienestar de la organización
no lucrativa YMCA del condado del sur de California de Orange, habitado
por un porcentaje creciente de latinos.
|