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Los Ángeles (EFE)- Un programa de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA, en inglés) prepara a latinoamericanos para que accedan a los cupos de Medicina Familiar con el fin de cubrir la demanda de médicos que hablen español. El Programa para Médicos Internacionales Graduados (IMGs, en inglés), busca preparar competitivamente a los médicos extranjeros para que puedan obtener un cupo de residencia médica en Estados Unidos,
El doctor Cota es uno de los siete médicos latinos que junto
con Carlos Ayón, Blanca Campos, Mileidys Gómez-González, Isabel
González, Alejandro Rodríguez y Susan Rojas, han logrado entrar en el
Programa de Residencia en Medicina Familiar, último paso para obtener
su licencia médica en Estados Unidos.
El programa IGM del departamento
de medicina de familia de UCLA busca mejorar la atención de medicina
familiar en las comunidades menos favorecidas de las ciudades y el
campo, que incluyen grandes poblaciones de hispanos."Nuestra meta es
ofrecer más médicos bilingües para enfrentar la disparidad existente en
los servicios de salud", aseguró a Efe la doctora Michelle Bholat,
codirectora del programa y miembro del grupo directivo del Departamento
de Medicina Familiar de UCLA.
Según señaló Bholat, en California con más
de un 36 por ciento de población hispana, sólo un 4 por ciento de sus
médicos son latinos, lo que empeora la ya difícil situación de este
grupo étnico para el acceso a los servicios de salud.De nueve médicos
que participaron en el programa, 7 obtuvieron sus cupos lo que
representa un impresionante nivel de como parte del proceso de validación de sus títulos. "Formar parte
de este programa significó para mí la manera de lograr un sueño.
Siempre soñé con ser médico", dijo a Efe el doctor Gilberto Cota quien
se graduó de medicina en Mexicali (México), pero no pudo obtener un
cupo en los programas de residencia médica en su país. "Estudié
medicina porque me siento llamado a servir a los menos favorecidos",
aseguró este joven de 33 años, que vino hace cuatro años al sur de
California y hasta ahora había tenido que conformarse trabajar como
asistente médico y consejero de diabetes.
éxito, dijo la doctora Bholat.
"Es
muy importante que el médico entienda al paciente para poder ofrecer
una atención médica efectiva y de alta calidad", afirmó el doctor
Patrick Dowling, director del programa y profesor de la escuela de
medicina David Geffen de UCLA.Los médicos participantes en el programa
que obtienen un cupo para residencia médica, deben ejercer su profesión
en una comunidad desfavorecida de California durante tres años tras
obtener su licencia."Mi primera aspiración era en Modesto y fui
aceptado allí.
Es una ciudad con una población hispana muy necesitada
pero a la vez me ofrece unas muy buenas condiciones de vida", explicó
el doctor Cota refiriéndose a las oportunidades que esa ciudad de
California le ofrece para sus cuatro hijos.Para ser aceptados en el
programa, los aspirantes tienen que aprobar un examen de UCLA sobre sus
conocimientos médicos y no pueden haber fallado el Examen para la
Licencia de Medicina en los Estados Unidos (USMLE, en inglés), pues les
reduce las posibilidades de obtener uno de los cupos de residencia en
medicina familiar."En México, los aspirantes a la residencia aplican
muchas veces.
Aquí en EE.UU. es muy diferente y no se debe aplicar sino
cuando ya se esté muy bien preparado", explicó el doctor Cota.Además de
su capacitación, los médicos reciben un pago de mil dólares mensuales
durante cuatro meses en la primera parte y 1.500 dólares al mes durante
los siguientes ocho meses.
El programa de UCLA, que comenzó en 2006, ya
ha ayudado a obtener su residencia a nueve profesionales, teniendo
otros 12 seleccionados para empezar el próximo curso, anotó la doctora
Bhola.La preparación tiene tres etapas. En la primera, los
participantes asisten durante seis meses a un curso de conocimientos
básicos de ciencia exigidos para USMLE.
Una vez completada
satisfactoriamente esta fase, los participantes refuerzan sus
habilidades y conocimientos clínicos durante ocho semanas.Los
aspirantes que completan satisfactoriamente esta segunda parte,
participan en otro ciclo -también de ocho semanas- de observación en
las Clínicas Familiares de UCLA."El programa nos da acceso a recursos
que de otra forma no podríamos obtener", comentó a Efe la doctora
Isabel González, que acaba de lograr su cupo para residencia médica.La
doctora González indicó que el programa de UCLA, "da más de lo que
estrictamente está obligado" como la importancia -por ejemplo- de
aprender a elaborar la "descripción personal", para ser tenido en
cuenta en el proceso de selección para la residencia médica.
Comentando sobre su ciclo observación en las clínicas, la médico
española señaló la importancia de hablar español con los pacientes de
California.
"Para ellos es un alivio hablar en su propio idioma", señaló.
"Hablar y entender bien el español, permite al médico conocer detalles
de los pacientes que de otra forma no sería posible obtener", señaló la
médico de Barcelona, que hará su residencia en Riverside.
Un estudio del Centro Hispano Pew señaló que menos de uno de cada
cuatro inmigrantes latinos considera que 'hablan inglés muy bien",
mientras el 30 por ciento de ellos no tienen un programa permanente de
cuidado médico.
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