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JERUSALÉN SE LLENÓ DE PALMAS |
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Fieles cristianos participaron en una procesión en el Monte de los Olivos, en Jerusalén, durante la celebración del Domingo de Ramos.
Jerusalén. (EFE) - Miles de cristianos de todo el mundo, con palmas y ramas de olivo, comenzaron en Jerusalén las celebraciones de Semana Santa con la procesión del Domingo de Ramos, que conmemora la entrada de Jesús en la ciudad y el comienzo de su pasión.
Los peregrinos recorrieron el camino que siguió Jesús a su llegada a Jerusalén: desde la iglesia de
Betfagé, donde se conserva la piedra que utilizó para subirse al
borrico con el que entró en la ciudad, hasta el templo de Santa Ana,
dentro de la ciudad vieja.
Las empinadas cuestas empedradas del Monte de los Olivos fueron
tomadas con júbilo por fieles cristianos de todas las edades que
cantaban en múltiples idiomas, acompañados de guitarras y algún que
otro altavoz.
El español era uno de los idiomas que más se escuchaban entre
los peregrinos venidos de todo el mundo, aunque también se oían
cánticos fervorosos en alemán, ruso, griego, tagalo, inglés, italiano,
francés e incluso en hindi.
Según explicó el padre Sergio Olmedo, superior del Convento de San Juan
del Desierto, para un cristiano “es muy importante tener la oportunidad
de festejar una celebración como esta en Jerusalén”.
Entre los peregrinos desfilaban miles de cristianos árabes venidos de
distintas ciudades de Israel y de los territorios palestinos,
encabezados por decenas de boy scouts palestinos que portaban banderas
vaticanas.
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