|
(EFE).- Chet Fitch murió en octubre a los 88 años de edad. Semanas más tarde, 34 tarjetas de Navidad comenzaron a llegar a amigos y familiares. Estaban escritas por Fitch y la dirección del remitente era “El Paraíso Celestial”. En las tarjetas, Fitch escribió, “Le pedí al Gran Tipo si podía enviar algunas tarjetas.
Al principio, me dijo que no. Pero luego, tras mi
insistencia, finalmente respondió, ‘Oh está bien, hazlo, pero no te
demores mucho allí’. Me encantaría contarles las cosas que ocurren
aquí, pero es imposible explicarlo con palabras”.El “remitente” se
despidió con un deseo de “Feliz Navidad”.Debbie Hansen Bernard, una
amiga de Fitch por más de 25 años, dijo que “eso me resultó asombroso.
Pero era propio de Chet. Siempre pensó que quien ríe último ríe
mejor”.Fitch elaboró su broma del más allá con ayuda de su peluquera,
Patty Dean, de 57 años. Dean informó esta semana al periódico Ashland
Daily Tidings que desde hacía dos décadas su amigo planeaba enviar
tarjetas de Navidad a sus amigos desde el más allá. Dean se encargaba
de actualizar constantemente las listas de amigos.Finalmente, hace
algunas semanas, Fitch miró a su amiga, y le dijo, “Ya debes estar
cansada de esperar a enviar esas tarjetas. Creo que este año estarás en
condiciones de hacerlo”.Fitch falleció una semana más tarde.
|