Inicio arrow Buzón del Lector arrow IRAK: Muerto el perro no se acabó la rabia
IRAK: Muerto el perro no se acabó la rabia Imprimir

Por Joaquín Roy
La ejecución de Sadam Husein no tendrá efecto en la opinión pública de Estados Unidos. En realidad, puede perjudicar a Bush en estos dos años que le quedan de precario poder.

Tampoco va a beneficiar a Washington en su imposible campaña por mantener el apoyo de un puñado de países en su aventura de Irak. El predecible aumento de la violencia, mientras Washington contempla el envío de más tropas para apuntalar una victoria imposible, solamente empeorará el tétrico panorama.
Entonces, ¿por qué aparentemente Bush no hizo nada para frenar el proceso que él precisamente había puesto en marcha cuando entregó a Sadam a la justicia iraquí? La explicación plausible tiene que ver con el calendario, ya que en pocos días la maquinaria parlamentaria en Washington estará en manos, aunque en mayoría precaria en el Senado, de los demócratas. Cada intento que el Departamento de Defensa bajo nuevo liderazgo ponga en marcha chocará con las reticencias del Congreso. De ahí que Bush decida elevar, aunque sea temporalmente, el nivel de tropas en Irak, para luego, bajo presión política o de presupuesto, hacerlo descender en una inexorable retirada, aunque todo depende de la paciencia de la ciudadanía norteamericana.
Ahora bien, en consonancia con las convicciones de Bush, aparentemente al lavarse las manos en la última fase del proceso, parece tratar de convencer a no se sabe quién de que todo ha quedado en manos de un Estado que en realidad no existe. Es una fuga más hacia adelante, igual que la justificación de la preparación, invasión, ocupación y destrucción sistemática de lo poco que queda de Irak. El plan de enjuiciamiento y rápida ejecución de Sadam es tan insólito como la estrategia de Bush de intervenir en Irak sobre la existencia de las armas de destrucción masiva, evaluada por la comunidad de inteligencia del planeta como una invención sublime.
Parecería que el tiempo de todo el drama se aceleró justamente después de la reelección de Bush hace dos años, justamente uno después de la captura de Sadam. La velocidad de crucero se incrementó como si el voto recibido apenas por el 50% del electorado que lo apoyó por motivos dispares (no necesariamente centrados en el drama generado por el 11 de septiembre) sirviera de cheque en blanco. El espejismo duró apenas unos meses. En el curso del año que feneció, la realidad deprimente se adueñó del ambiente. No es casualidad que la ejecución de Saddam haya llegado cuando precisamente se contabilizan casi exactamente 3000 muertos norteamericanos en Irak, superando por un puñado las víctimas del 11 de Setiembre.
En el fondo, el desenlace bajo el guión norteamericano es perfectamente consistente con la estrategia global que llevo a Bush al laberinto de Irak. Es la convicción cuasi religiosa de que decisiones como la llevada a cabo con Saddam representan la formula mágica para trocar drásticamente todo el panorama del Oriente Medio en un paraíso democrático. En el fondo, tampoco es muy diferente que la convicción wilsoniana de implantar el credo norteamericano por doquier, con la diferencia de que antes se hacía sobre la base del multilaterialismo y ahora bajo la fuerza de una perversa fe de que el designio divino justifica todas las tácticas y aventuras, a cualquier precio, como prometió Kennedy.
Obsérvese que la ejecución de Saddam va a ser recibida también con un bostezo de la comunidad internacional sobre todo la de los países tradicionalmente aliados de los Estados Unidos, pero que se han tornado en críticos de la política de los Estados Uni-dos en el Oriente Medio. Estos gobiernos se sienten satisfechos, si no de la solución, al menos de la decisión de Bush empujando al establishment chiíta al final producido. También se evitan el verse inmersos en una larga polémica que hubiera producido las interminables apelaciones y la siempre temible intervención de una jurisdicción internacional. De esta manera, la carga se ceba en los causantes centrales del problema: Estados Unidos y la parte iraquí que disfruta de su apoyo.
 

LOCALES

Vuelo de Honor para Veteranos
HARTFORD (S.R).- Michael Fedele, Gobernador interino y Christopher Coutu de American Warrior anunciaron que se han unido para celebrar el Segundo Vuelo de Honor del Estado:  “CT Honor Flight” el cual se ofrece gratuitamente a cien veteranos de la Segunda Guerra Mundial a Washington, DC con el fin de visitar el monumento dedicado a ellos por sus años de servicio.
Leer más...
 

BUSCAR

EL TIEMPO

Stamford, CT
Temp.: 55°F
Sens. Térmica: 55°F
Humedad: 85%
Velocidad: 7 mph
Direcc.: 320°
Barom.: 29.88 in
NW
Más detalles
Por gentileza de: 

Diccionario Wikipedia

Buscar en Wikipedia

USUARIOS EN LINEA